La isla rodeada de tierra
Estos días escuchamos nombrar a Paraguay por todas partes, pero ¿qué sabemos de ese país suramericano? Susana Arroyo Barrantes, comunicadora de Oxfam en la región, nos lo presenta.
Viajé 15 horas y pasé por cinco aeropuertos antes de llegar a uno de los lugares más desiguales del continente, donde la tierra abunda pero está en manos de muy pocos y donde se instaló la dictadura más larga de América Latina (1954-1989).
Dejaba Ecuador, la latitud cero, para instalarme por unos días en los 23° Sur, el corazón de Suramérica. Una “isla rodeada de tierra”, donde no hay mar pero los ríos cruzan cada rincón como largas serpientes, donde el sol es infinito y el idioma es dulce; donde reina la pobreza, pero también el sueño de cambio.
Por fin estaba en Yvy jeroviaha, la tierra de la esperanza, el país latino más desconocido –o ignorado- por muchos y muchas de nosotras. Sí, se trata de Paraguay (no Uruguay). Capital, Asunción. Moneda, Guaraní. Independencia, 1811. Alguna gente quizá sepa también que desde aquí se llega fácilmente a las cataratas de Iguazú.
Había llegado para trabajar con el equipo de Oxfam en el diseño de una estrategia de comunicación para nuestros programas y las organizaciones campesinas e indígenas con las que trabajamos desde 1992. Pensé entonces que les interesaría saber por qué apostamos por Paraguay y para eso el primer paso es conocer un poco el país. Verán cuánto sorprende acercarse, al menos virtualmente, a esta tierra surreal.
Ni grande, ni chiquito. Paraguay alcanza los 406.752 km2 donde viven, bastante dispersas, casi seis millones de personas. De ellas, el 90% habla tanto castellano como guaraní (para los románticos que coleccionan palabras de amor, te quiero se dice “rohayhu”). Aunque los guaraní-parlantes están sobre todo en las zonas rurales, en las ciudades casi todo el mundo conversa o comprende ambos idiomas.
Paraguay es, junto a Brasil, una de las reservas de agua dulce más importante de América. Para comprobarlo entren a Google Earth, verán ríos y más ríos, todos caudalosos y muy extensos. ¿Otra prueba? La traducción de Iguazú es “agua grande”. Otro dato clave: el sistema acuífero guaraní es un recurso natural y geopolítico vital para el continente.
En medio de tanta maravilla natural, aquí tuvo lugar una de las dictaduras más largas de América Latina. El General Stroessner gobernó desde 1954 hasta 1989. Sin embargo, su agrupación política, el partido colorado, se mantuvo durante 61 años y fue hasta 2008 cuando el pueblo paraguayo rompió con ese poder, apostó por cambio y eligió a al hoy depuesto presidente Fernando Lugo, candidato de la Alianza Patriótica.
Paraguay está entre los 10 países más desiguales del planeta y es el país con mayor inequidad en América Latina, según el Informe de Desarrollo Humano publicado por el PNUD en 2005. Esta es una de las razones por las que Oxfam ha concentrado sus esfuerzos en la reducción de la pobreza, la reforma agraria y la equidad de género, con especial énfasis en las poblaciones indígenas y rurales.
Ilustremos. En el país, 4 de cada 10 personas viven bajo la línea de la pobreza. De ellas el 57% vive en las zonas rurales y el 17,1 vive en pobreza extrema. En Paraguay la tierra es un bien concentrado en pocas manos. El 2% de la población concentra –legal o ilegalmente- el 70% de las tierras del país.
Las alternativas dadas por los gobiernos no han resuelto ese patrón. Las políticas agrarias del país favorecen el modelo agro-exportador (sobre todo del cultivo de soja) que agudiza la expulsión de las familias campesinas, la concentración de tierra y la explotación irracional e insostenible de los recursos naturales en favor de elites locales y empresas multinacionales.
Como respuesta, uno de los ejes centrales del trabajo de Oxfam en Paraguay es la incidencia en políticas públicas agrarias y leyes nacionales. ¿El objetivo? Alcanzar condiciones legales y políticas que favorezcan una reforma agraria que garantice tanto acceso a tierra y territorio, como desarrollo integral.
Aunque estadísticamente la población indígena del país no alcanza el 2%, el Paraguay de hoy es producto de una cultura milenaria, que reivindica valores ancestrales y defiende un modelo de desarrollo socialmente justo y ambientalmente responsable, pero de eso hablaremos en otro post.
Y como viajar nos cambia la perspectiva, ya les contaré cómo se mira desde acá al resto de América, cómo se mira a Europa. Siempre que se puede debemos ensayar cómo se ve y cómo se entiende el mundo desde aquí, desde el sur.