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El útero de las semillas (IV)

Ellas viven en el Ecuador imaginario de las diez, de las diez familias y otras más, que tienen todo y creen que les falta todo por eso siguen en el perverso oficio de la explotación, del control y el poder, y creen seguir dictando las clases para que los pobres les vuelvan las lecciones.

La agricultura y la organización, de a poco muestran lo contrario, ya no son las lecciones al cacareo o memorísticas, resemantisaron la palabra lección, ahora son: investigación, producción participativa, análisis de su realidad y sus problemas, solidaridad en la producción, y desafíos críticos a lo mejor que podrían ser y estar si se les atendiera en sus necesidades y se les apoyara en procesos sostenidos y tecnificados de agricultura, son lecciones que no repiten el discurso de la caridad sino, enseñan el buen vivir desde su esperanza y espera en los tiempos de la tierra, sus semillas y los eventos de la naturaleza, que siendo pródiga como es, a veces les falla, también. +

Sin embargo que allí están, como dice Marisol Palacios, sembrando, con las semillas, otro abecedario para entender y comprender la vida. El Buen vivir no se trata solamente de un antecedente vinculado a la Constitución del Ecuador, 2008, sino también del modo en cómo se adapta a un colectivo, esto es, cómo se lo ve desde la perspectiva de femineidad, raza, ecología, entre otras concepciones que han adaptado este concepto para armonizar su cotidiano vivir.

Es imposible pensar un buen vivir sin tomar en cuenta la participación de la mujer. Dentro de esta atmosfera capitalista, cada día debemos luchar por sobrevivir y estar al nivel que este sistema nos exige para su beneficio, llevando a cabo una constante lucha entre este “sube y baja”: suben las horas de trabajo, el costo de la canasta básica, vivienda, educación, y bajan las posibilidades de obtener una remuneración suficiente, crecen las necesidades que se nos han impuesto.

Desde este punto es necesario analizar el papel fundamental que tiene la mujer en el curso de lo social, ya que a través de la historia es ella quien ha posibilitado los cambios más importantes para la deconstrucción de varias imposiciones, si bien su posición ha estado relegada a un rango de actividades que disminuyen y muestran ineficazmente su verdadera lucha y aporte social, su labor ha sido constante para reivindicar su igualdad, su dignidad de ser humano.
Si damos un vistazo al pasado podemos evidenciar que los cambios de la sociedad, a la par, son compartidos con los conflictos que ha tenido la mujer. Desde la aparición del ser humano y las civilizaciones antiguas damos cuenta de la gran complejidad que adquirió la vida de la mujer, progresivamente.

En el periodo paleolítico cuando aun compartían machos y hembras actividades comunes como la caza, la recolección y la pesca, ambos seres cohabitaban compartiendo diversas actividades de forma equitativa, aunque la hembra como encargada de alimentar a sus hijos fue quien inventó los instrumentos para obtener nuevas formas de procurarse el alimento, posteriormente en el periodo neolítico, periodo designado por Gordon Childe como revolución neolítica por ser la evolución de prácticas de depredación a producción, se produce un cambio radical en el modo de vida de estos seres pasando de ser nómadas a sedentarios, utilizando la agricultura y la ganadería como fuentes de economía primarias, también con ello la comunidad pasa a organizarse en familias y es ahí cuando la mujer es relegada a un trabajo doméstico.

Y, posteriormente, con la revolución industrial se empiezan a dar los cambios más importantes a nivel social, debido a la multiplicidad de fenómenos que derivaron de los sistemas de producción, de los cuales la clase alta aprovechó e hizo del obrero un cautivo que debería aumentar su usufructo.

A través del tiempo se han dado luchas que tienen como objetivo fundamental hacer que esa desigualdad termine, en la lucha feminista según Andrea D’ Atri, en el marco de la lucha popular se pueden resaltar la huelga Pan y rosas, en 1912 Massachusetts en la que se reclamaban aumentos de salario, así en otras luchas también las consignas eran similares: trabajo excesivo, el derecho al sufragio, estas luchas se daban para alcanzar un mejor bienestar social.

D’ Atri también resalta la diferencia en la economía de las mujeres con respecto a la de los hombres, y sus oportunidades laborales “las mujeres cobramos un salario equivalente al 30 y 40% del que cobran los varones por el mismo trabajo”7 así también resalta el problema de un asenso laboral, más difícil de alcanzar para una mujer. En el campo, la situación no es diferente, casi siempre es evidente que quienes hacen las negociaciones a nivel externo, son en su mayoría hombres. Se conserva el criterio, el hombre en los espacios de decisiones políticas y públicas.

Retomando el contexto histórico, durante las guerras; las mujeres debían mantener los hogares y al mismo tiempo trabajar mientras los hombres estaban en el frente de batalla, entonces eran ellas quienes sostenían al país y su economía “las extenuantes jornadas de trabajo-incluso en la industria pesada-que se prolongaban en los hogares agravaron la salud de las mujeres y aumentaron los índices de mortalidad”8,actualmente el ejercicio es el mismo, las mujeres trabajan fuera y dentro de casa “el valor y volumen del trabajo domestico no remunerado equivale entre el 35% y 55 % del producto interno bruto de los países”.

A partir de estos antecedentes se evidencia que la carga social es muy fuerte y la mayoría de las mujeres siente que el único beneficio de ser mujer es ser madre, a partir de una configuración dada especialmente por estar relegada a las tareas del hogar “cuando finaliza la guerra… sin embargo de que hay comunidades y colectivos donde las relaciones de producción y participación determinan un aparente equilibrio en la producción y socialización de sus responsabilidades, reforzándose los discursos oficiales, los elogios a las madres y a las amas de casa. No por casualidad es el momento en que se instaura la celebración del día de la madre, que aun se sigue conmemorando en todo el mundo”.

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